| Nutrición
en diabetes
Por Consuelo Pardo
Nutricionista y dietista
La nutrición en diabetes es parte
fundamental del tratamiento no farmacológico porque controla el
incremento del peso corporal y contribuye a controlar los signos, los síntomas
y las complicaciones de la diabetes.
El objetivo principal de la consulta nutricional
es educar al individuo en aspectos de nutrición, de selección
de alimentos y del control de su peso corporal. Se espera igualmente que
la persona sea capaz de coordinar la ingesta de alimentos,
en especial de carbohidratos, con la aplicación de insulina o sus
medicamentos y con la actividad física, de manera que la glucemia
se mantenga dentro de límites aceptables.
Plan de alimentación para las personas
con diabetes
Las características generales del
plan de alimentación se destacan a continuación:
El plan alimentario debe ser individualizado
y los alimentos deberán particularizarse de acuerdo con las condiciones
de vida y de salud de cada persona. El régimen de alimentación
se diseña por tanto de acuerdo con la edad, el sexo, el peso
y la composición corporal, los niveles de glucemia y lípidos,
la situación fisiológica (embarazo, niñez), la actividad
física, las enfermedades asociadas, los hábitos socioculturales,
la situación económica, y la disponibilidad de los alimentos
en su localidad.
La alimentación del día debe
ser fraccionada o distribuida en cinco o seis porciones al día de
la siguiente forma: desayuno, merienda de la mañana, almuerzo,
merienda de la tarde, comida o cena y merienda nocturna (ésta última
para pacientes que se aplican insulina en la noche).
La cantidad de la porción definida
debe respetarse, porque de esta depende el valor calórico y nutricional
requerido.
Deben preferirse formas de preparación
de los alimentos que no requieran aceite (evitar fritos) y limitarse la
adición de salsas, cremas u otros ingredientes no previstos que
puedan aumentar considerablemente el valor calórico
La sal debe consumirse con moderación
y siempre teniendo en cuenta la existencia de enfermedades asociadas como
la hipertensión arterial, la falla cardíaca, la insuficiencia
renal, u otras, en las que se recomienda disminuir su uso.
No se aconseja el consumo habitual de bebidas
alcohólicas. Están contraindicadas en personas que tengan
los triglicéridos altos en sangre, problemas renales o del hígado.
Si se consumen debe hacerse con moderación e ir acompañadas
de algún alimento ya que el alcohol puede producir hipoglucemia
sobre todo en personas que utilizan hipoglucemiantes orales o insulina.
Las infusiones como té y aromáticas
no tienen valor calórico y pueden consumirse libremente. Si desea
que tengan sabor dulce puede usar algún edulcorante permitido. El
consumo de café en personas con problemas cardiovasculares
debe limitarse a dos o tres tasas al día.
En caso de sed es preferible que tome agua.
Se sugiere tomar de seis a ocho vasos de agua al día. Si la sed
es severa hay que estar alerta pues puede haber deshidratación secundaria
a una hiperglucemia. Las bebidas “energéticas” contienen azúcar
y no se aconsejan.
Las bebidas tradicionales en general tienen
un valor calórico considerable que debe tenerse en cuenta dentro
del plan alimentario. Hoy se cuenta con bebidas sin azúcar
o bajas en calorías denominadas dietéticas o Light como es
el caso de las bebidas carbonatadas o llamadas comúnmente gaseosas,
los refrescos en polvo sin azúcar para disolver en agua, y diversos
preparados de chocolate en polvo bajos en calorías y grasas. Estos
son preparados con edulcorantes que le dan sabor dulce pero no tienen las
calorías del azúcar. Son alternativas adecuadas que deben
conocerse y leerse su etiquetado nutricional antes de consumirse.
Es recomendable el consumo de alimentos ricos
en fibra soluble. Planes alimentarios con alto contenido de fibra, especialmente
soluble (más de 25 gramos al día) mejoran el control glucémico
y reducen la hiperinsulinemia y los niveles de lípidos. Adicionalmente
el consumo de fibra dietaria mejora y/o contribuye al control del estreñimiento.
Nota importante: los productos alimenticios
que sean bajos en calorías deben indicar en su etiqueta la siguiente
leyenda … "este alimento no ayuda a adelgazar o reducir el peso corporal
excepto cuando hace parte de una dieta en la cual la ingesta total de calorías
se controle". ( Norma 11488 /de 1998, Ministerio de Salud).
Cómo se diseña
un plan alimentario
1. Tenga en cuenta las necesidades
de calorías en el día. Todos los alimentos y bebidas en mayor
o menor grado proporcionan energía o calorías al organismo.
El valor calórico total (VCT) recomendado dependerá del estado
nutricional de la persona y de su actividad física, así:
La persona con sobrepeso u obesidad debe reducir
el consumo de calorías al día. Su plan nutricional debe ser
elaborado de acuerdo con su condición y en forma individualizada
en lo posible por un profesional nutricionista.
La persona con peso normal debe recibir un
plan alimentario normocalórico. Si ha logrado mantener un peso estable
con la ingesta habitual, sólo requiere modificaciones en sus características
y fraccionamiento.
La persona diabética con bajo peso
o con pérdida acelerada de peso que no tenga historia de desnutrición
puede requerir insulina o no estar llevando un adecuado manejo médico-nutricional.
En el primer caso, la aplicación de la insulina hará que
recupere peso sin necesidad de aumentar los requerimientos calóricos.
2. Conozca los aportes de los
nutrientes dentro del plan de alimentación.
Aporte de proteínas: se recomienda
no excederse de 1 gramo por kg de peso corporal al día. Esto representa
alrededor del 15% del valor calórico total (VCT). En personas con
enfermedad renal debe disminuirse el consumo de proteínas.
Aporte de carbohidratos: éstos deben
representar entre el 50% y el 60% del VCT, prefiriendo los carbohidratos
complejos con alto contenido de fibra soluble como los cereales integrales,
las leguminosas (granos secos), vegetales y frutas enteras con cáscara.
Conviene evitar el consumo de azúcares simples (miel, panela, melaza,
azúcar) porque generalmente se tienden a consumir como extras
y no se contabilizan dentro del VCT. Para reemplazar el sabor dulce de
estos azúcares existen como alternativas los edulcorantes naturales
y los artificiales.
Aporte de grasas: éstas no deben aportar
más del 30% del VCT. Se debe evitar que más de un 10% del
VCT provenga de grasas saturadas. Es recomendable que al menos un 10% del
VCT corresponda a grasas monoinsaturadas, como el ácido oleico u
Omega 9, presentes en aceites vegetales como el de oliva. El resto (10%)
debe provenir de grasas poliinsaturados, como Omega 3 y Omega 6.
Los anteriores aceites tienen un efecto benéfico sobre el control
de los niveles de triglicéridos y colesterol. Se aconseja que el
consumo de colesterol no sea más de 300 mg al día.
3. Aprenda el uso de los edulcorantes
o endulzantes.
El uso de aspartame, sacarina, acesulfame
K y sucralosa no representa ningún riesgo para la salud y pueden
recomendarse para reemplazar el azúcar. Su valor calórico
es mínimo. El beneficio de estos endulzantes o edulcorantes es aportar
el sabor dulce similar al del azúcar, con mínimas calorías.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización
Internacional para la Alimentación y la Agricultura (FAO), a través
de su comité JECFA, han evaluado estos edulcorantes y tienen estudios
científicos que garantizan la seguridad de uso por parte de los
individuos.
Edulcorantes como el sorbitol o la fructosa
tienen valor calórico considerable y éstos deben tenerse
en cuenta cuando se consumen como parte de productos elaborados.
El Aspartame, marca registrada NutraSweetâ,
es el edulcorante más aplicado en la industria de alimentos. Se
origina de la unión de dos aminoácidos, el ácido aspártico
y la fenilalanina, que se encuentran en alimentos naturales como la leche
y la carne entre otros. Estos dos aminoácidos unidos logran dar
un sabor 200 veces más dulce que el azúcar. Cuando entra
al organismo humano se procesa de igual forma que las proteínas
de los alimentos y se utilizan por el organismo de igual forma. Por la
pequeña cantidad que se usa para endulzar, no se considera como
aporte de proteína y su valor calórico es mínimo.
El Aspartame actualmente esta aplicado
en más de 5000 productos alimentarios y farmacéuticos, destacándose
actualmente las mezclas con otros edulcorantes gracias a su propiedad de
sinergia que logra mayor dulzor con menor cantidad. Es el caso
de hacer sustitución parcial de azúcar, logrando una reducción
de calorías en los alimentos procesados.
El Aspartame responde a la necesidad de
estilos de vida saludable, en donde hay que contribuir al cumplimiento
de planes alimentarios saludables al incluir los alimentos light como alternativas.
El mundo de los alimentos dietéticos
o “light”
Actualmente la industria ofrece una gran
variedad de alimentos procesados bajos en calorías los cuales pueden
ser consumidos de acuerdo con las necesidades o a los problemas nutricionales.
Es importante aprender qué son y qué aportan cada uno de
ellos.
Dentro de las denominaciones encontramos
la palabra LIGHT la cual significa bajo, reducido o sin determinado
nutriente. Es el caso de las bebidas colas Light, sin azúcar, cuyo
ejemplo es la Coca-Cola lightâ.
Otros son los refrescos de frutas en polvo sin calorías, igualmente
sin azúcar, como por ejemplo Clightâ.
Tenemos igualmente la oportunidad de consumir una gran variedad de productos
lácteos bajos en grasa y sin adición de azúcar, endulzados
con aspartame (Nutresweetâ),
como es por ejemplo el Yogurt Lightâ;
chocolates como el ChocoLightâ
bajo en grasa, sin azúcar y endulzado con aspartame (Nutresweetâ);
helados elaborados a base de fruta, bajos en grasa, sin azúcar pero
endulzados con aspartame. También contamos con un tipo de azúcar
light, mezcla de azúcar blanca refinada con aspartame, que aporta
50% menos de calorías, como es el nuevo producto Incauca Lightâ.
Nuevos productos “saludables”
Actualmente encontramos en el mercado otro
tipo de productos que aunque no son bajos en calorías sí
pueden ser considerados “saludables. Dentro de estos están
las Leches a las cuales les han agregado ácidos grasos Omega
3 y Omega 6, importantes para controlar los niveles de grasas de la sangre.
Todos estos han sido diseñados pensando
en las personas que por su condición de salud, se requiere o necesitan
restringir uno u otro nutriente, logrando mantener estable su condición
y seguir disfrutando del placer y del arte del comer en forma saludable.
Le invitamos a visitar el Mundo del Alimento
Light, en la II Feria Colombiana de Diabetes, en donde encontrará
una variedad de alimentos para el cuidado de su salud y para mantener estable
la condición del ser diabético o prevenir la misma.
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