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Ceremonia de inauguración
Palabras del Presidente de la Federación Diabetológica
Colombiana
Apreciados amigos:
“¿Y qué si dormías?
¿Y qué si en tu sueño soñaste?
¿Y qué si en tu sueño fuiste al cielo
y allí cogiste una extraña y hermosa flor?
¿Y qué si al despertar la flor estaba en tu mano?”
Con esta frase de Samuel Taylor Coleridge quiero expresarles que uno
de mis sueños, de los muchos que maquinamos en nuestra mente, con
lucha y perseverancia se ha hecho realidad: el PRIMER CONGRESO COLOMBIANO
DE DIABETES. Y es que si no soñamos, es porque estamos muertos.
Hoy, queridos amigos, estamos inaugurando un sueño.
A partir de ahora, no sólo estamos haciendo futuro, al sembrar
las bases de los próximos congresos, sino que también estamos
creando el pasado al dejar la huella de este evento como el primero de
su género en Colombia.
Hoy nos reúne el tema de la diabetes. Hemos de preguntarnos
el porqué ha nacido en Colombia una asociación dedicada a
la diabetes, como lo es la Federación Diabetológica Colombiana
(FDC), y del porqué hacer un congreso solo dedicado a diabetes.
La respuesta es clara y contundente: la diabetes ha adquirido proporciones
epidémicas en todo el mundo, y Colombia no escapa a ello. Se estima
que en Colombia existen cerca de 1.200.000 diabéticos de los cuales
la mitad desconocen sufrirla. Como profesionales de la salud tenemos que
aprender a enfrentarla y a prevenirla.
La FDC es una asociación científica naciente que surgió
del afán de conglomerar a todas las personas e instituciones que
trabajan en pro del bienestar de las personas con diabetes, y que en sus
escasos cuatro años de vida ha logrado un desarrollo vertiginoso,
fortificando su estructura interna, integrando mayor cantidad de profesionales
de la salud implicados en programas de diabetes, y desarrollando diferentes
actividades y proyectos que redundan en la mejor atención al diabético
y a la prevención de la enfermedad.
Del por qué del congreso, ustedes podrán deducirlo al
ver en el programa científico la gran cantidad de temas y problemas
que giran en torno a esta enfermedad, y que por su extensión ya
no caben en uno o pocos simposios de congresos de endocrinología
o medicina interna.
Ahora quiero hablar uno poco de la FDC. Desde que se me otorgó
el honor de presidir la Federación, en conjunto con la Junta Directiva
Nacional venimos desarrollado varias actividades y proyectos dirigidos
a tratar de cumplir nuestros objetivos y que quiero mencionar a continuación:
-
- Hemos integrado a la FDC la mayor cantidad de profesionales de la salud
dedicados a la diabetes, para crear un grupo sólido que trabaje
mancomunadamente en el bienestar del diabético y en la prevención
de la enfermedad.
-
- Se han programado diferentes oportunidades educativas para pacientes
como lo fue la Primera Feria Colombiana de la Diabetes en el marco de la
celebración del Día Mundial de la Diabetes. La primera de
ellas realizada el año pasado con la asistencia de cerca de 7000
personas, y para este año tenemos programada la segunda, para el
1 y 2 de diciembre en Corferias de Bogotá. Igualmente, diferentes
miembros de la Federación han realizado cursos para pacientes en
muchas ciudades del país, amén de las que se hacen día
a día en los sitios de trabajo de cada uno de sus miembros.
-
- En esta misma línea de educación, estamos haciendo un periódico
para pacientes llamado DIABETES, CONTROL & PREVENCIÓN donde
presentamos diferentes temas al alcance de ellos.
-
- Junto con la Asociación Colombiana de Diabetes (ACD) hemos realizado
varios cursos teórico-prácticos tanto para médicos
como para educadores en diabetes, con la idea de sembrar semillas en las
diferentes regiones del país. Con la experiencia de estos cursos,
ha nacido la idea de crear una Escuela de Diabetología con base
en la ACD y con el aval de la FDC. Esta escuela iniciará próximamente
un diplomado en diabetes y dará curso a un programa de certificación
para “Educadores en diabetes” con los delineamientos propuestos por la
organización DOTA (Declaración de las Américas).
-
- Se ha abierto una página web en internet (www.fdc.org.co) para
que tanto las personas con diabetes como los diferentes profesionales de
la salud puedan acceder a algunos temas en diabetes y sirva así
para educación continuada.
-
- Hemos coordinado con otras asociaciones científicas diferentes
cursos o simposios para aunar esfuerzos educativos. Así por ejemplo,
con la Asociación Colombiana de Medicina Interna (ACMI) estamos
desarrollando este año a nivel nacional un Curso de Actualización
en Diabetes en varias ciudades del país; igualmente para el 2001
tenemos conferencias o simposios de la FDC en congresos como el de la Asociación
Colombiana de Endocrinología y el de la Asociación Colombiana
de Nutricionistas y Dietistas, y para el año entrante, como lo hemos
hecho en años anteriores, participaremos activamente dentro del
Congreso Colombiano de Medicina Interna.
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- Como estamento científico, fuimos llamados a colaborar, y lo hemos
hecho, en las guías de manejo de diabetes del Ministerio de Salud
y del ISS.
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- Apoyando las actividades de la Federación Internacional de la
Diabetes, y como miembros de la misma, hemos tomado el liderazgo en Colombia
de la organización del Día Mundial de la Diabetes que se
celebra todos los 14 de noviembre.
Esto es lo que hace la Junta Directiva Nacional, pero lo realmente magno
es lo que hace cada uno de sus miembros en su lugar de trabajo pues ellos
son los multiplicadores de las acciones de la Federación.
Pero hablemos un poco de la diabetes. Qué tal les parece
este título: “En la actualidad existen cerca de 150 millones de
diabéticos en el mundo y se espera que en 25 años esta cifra
se duplique”. Da la impresión que somos felices con las cifras,
y cuando es de millones, ¡mejor! Parece que estuviéramos esperando
a que eso suceda. Quisiera que nos preguntáramos: ¿qué
estamos haciendo para detener esto? ¡DEBEMOS ACTUAR AHORA!
Y es que nadie debería morir de diabetes, menos en este comienzo
de siglo XXI en donde disponemos de todos los elementos y los medicamentos
suficientes para un buen control.
Sin embargo, diversos factores nos limitan para que esta frase “nadie
debería morir de diabetes” sea una realidad. Enumeremos algunas:
-
Muchas de las directivas de los servicios prestadores de salud quieren
que se atienda al paciente diabético igual al que consulta por gripa
o cualquier otro mal agudo; son pocos los servicios de atención
integral al paciente diabético en el país y, aún peor,
algunos han desaparecido porque los administradores, solo ven “gastos”
en lugar de beneficios para los pacientes y futuro ahorro económico
al tratar de prevenir las complicaciones.
-
Son pocos los profesionales de la salud que han querido o quieren dedicarse
al estudio y a la atención de pacientes diabéticos. En general
se observa una gran ignorancia sobre el tema por lo que se presenta una
deficiente atención a estas personas (por supuesto, excluyo a los
presentes que sé que se esmeran por el conocimiento de la diabetes
y por la mejor atención posible a sus pacientes diabéticos).
-
El diagnóstico de la enfermedad se hace por lo general en forma
tardía, cuando ya la persona tiene alguna o varias complicaciones.
Requerimos que nuestros servicios de salud apliquen en la realidad lo que
bellamente está escrito en la ley 100 y se propongan tomar medidas
de detección precoz y de prevención que sean realmente
efectivas.
-
La pobreza de nuestras gentes hace que no puedan cumplir con las exigencias
para lograr un buen control.
-
Enfrentamos para este nuevo siglo uno de los mayores retos en el arte de
la práctica de la medicina y es que las personas comprendan su enfermedad,
y se adhieran a los diferentes esquemas de tratamiento, con base en el
“empoderamiento”. La psicología y la pedagogía tendrán
mucho que ayudarnos a que las personas cumplan bien su tratamiento y cambien
el estilo de vida que les produce y a su vez les perpetúa el descontrol
metabólico.
Como ven tenemos mucho que hacer para que se cumpla ese otro sueño:
que nadie debería morir por diabetes.
Por último, las gracias. Los agradecimientos casi siempre se
dan al final de los eventos. Quiero más bien, hacerlo hoy, desde
el comienzo, en especial al Doctor William Kattah porque asumió
con todo el entusiasmo y dedicación la responsabilidad que como
Presidente del Congreso le encomendara la Junta Directiva Nacional de la
FDC; a la Doctora Ana Beatriz Rossi, quien tuvo a su cargo toda la organización
logística del evento y por ello estamos viendo el fruto de su trabajo;
a los Doctores Arturo Orduz, Secretario de la FDC, Eric Hernández,
Presidente del Comité Científico y Stella Acosta, Secretaria
del Congreso, por todo el apoyo que cada uno de ellos nos brindó
para el buen logro de este evento; y a todos los conferencistas invitados,
extranjeros y nacionales, pues son sus aportes lo que hace que el congreso
tenga la repercusión científica deseada. Igualmente quiero
agradecer a la industria farmacéutica y de alimentos quienes desde
los albores del sueño creyeron en su realización y metieron
la cabeza con nosotros para lograrlo. Finalmente, pero por ello no
menos importante, gracias a todos los asistentes que aman este capítulo
de la diabetes y que quieren seguir soñando por una mejor vida para
sus pacientes.
Quiero terminar mis palabras con otra frase de Deepak Chopra, endocrinólogo
dedicado a los menesteres espirituales: “Los deseos son semillas a la espera
de la estación propicia para germinar. De una semilla de deseo nacen
bosques completos. Aprecia cada uno de los deseos de tu corazón,
por trivial que parezca. Un día, esos deseos triviales te conducirán
hasta Dios”.
GRACIAS.
Iván Darío Escobar, MD
Presidente FDC
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