Las complicaciones
Los altos niveles de glucosa en la sangre
durante un período prolongado de tiempo dañan los vasos
sanguíneos y los nervios. Ante la ausencia de un tratamiento y una
educación apropiados, esto puede conllevar varias complicaciones
graves como son: Enfermedades cardiovasculares, del riñón,
oculares, nerviosas, ulceraciones de los pies, amputaciones de las extremidades
inferiores y ceguera. En este artículo se hará referencia
a las enfermedades cardiovasculares, tema del Día Mundial de la
Diabetes de este año.
Diabetes y enfermedades cardiovasculares
El término enfermedad cardiovascular
(ECV) se refiere a las enfermedades del corazón y del sistema circulatorio.
Tanto la diabetes tipo 1 como la de tipo 2 se encuentran estrechamente
vinculadas a las enfermedades cardiovasculares, y son la causa principal
de muerte entre las personas con diabetes. Las manifestaciones clínicas
más importantes de las ECV se dividen en tres grupos, dependiendo
del lugar que afecten, así:
1. Corazón y circulación
coronaria.
Un engrosamiento de las paredes de las
arterias coronarias que son las que aportan sangre a los músculos
del corazón o la aparición de un coágulo de sangre
en dichas arterias, impedirá que la sangre llegue al corazón,
sometiéndolo a un gran esfuerzo que puede tener serias consecuencias
como:
-
Una angina de pecho que es un dolor intenso
en el pecho debido a una reducción del aporte de sangre al corazón.
-
Un infarto del miocardio o también
llamado un ataque al corazón debido a la interrupción del
aporte sanguíneo en el área de los músculos del corazón
por el estrechamiento o el bloqueo de los vasos (se tapa una de las arterias
coronarias).
-
La muerte súbita como resultado de
una parada abrupta del funcionamiento del corazón.
La arteriosclerosis coronaria, el atasco de
las arterias que en este caso nutren el corazón, es una causa subyacente
de las enfermedades del corazón. En las personas con diabetes, el
exceso de glucosa en la sangre produce arteriosclerosis. Las personas con
diabetes corren un riesgo entre dos y cuatro veces mayor de desarrollar
arteriosclerosis en comparación con las personas sin diabetes.
2. Cerebro y circulación cerebral.
Existen cuatro arterias que aportan sangre
al cerebro: dos en la parte anterior del cuello y dos que van paralelas
a la columna vertebral y suben por la nuca. Si el suministro de sangre
al cerebro se interrumpe, tiene lugar un derrame cerebral (pérdida
repentina de las funciones de parte del cerebro debido a la interrupción
del suministro de sangre, que tiene como resultado la muerte (infarto)
de un área del cerebro. La interrupción puede ser el resultado
de una hemorragia cerebral, cuando estalla un vaso pequeño y la
sangre se derrama dentro del cerebro, o de una trombosis cerebral, cuando
un coágulo de sangre bloquea una arteria).
El factor de riesgo clave para un derrame
cerebral es la alta presión arterial (hipertensión). Los
derrames tienen lugar dos veces más a menudo en personas con diabetes
e hipertensión combinadas que en las personas que tan solo sufren
hipertensión.
3. Extremidades inferiores y pies.
Cuando se habla de enfermedad vascular
periférica se refiere a las enfermedades de los vasos sanguíneos
que se encuentran fuera del corazón y el cerebro. A menudo son provocadas
por un estrechamiento de los vasos que suministran sangre a los músculos
de las piernas y los brazos. La pérdida de suministro sanguíneo
puede provocar:
-
Gangrena que es la muerte de los tejidos debido
a la pérdida de suministro sanguíneo y que puede tener como
consecuencia final una amputación.
-
Claudicación intermitente que es un
dolor frecuente en las pantorrillas al caminar, debido a la alteración
del suministro de sangre en los músculos de esa zona producido por
la arteriosclerosis.
La persona con diabetes tiene entre 15 y 40
veces más probabilidades de sufrir una amputación de una
extremidad inferior que la población general.
Aproximadamente el 80% de todas las personas
con diabetes mueren por enfermedad cardiovascular. Además, las personas
con diabetes tienen una probabilidad entre dos y cuatro veces mayor de
sufrir enfermedades cardiovasculares que las personas sin diabetes.
Por lo tanto, la prevención es
esencial
Muchas de las complicaciones cardiovasculares
pueden prevenirse si tratamos sistemáticamente los factores de riesgo
cardiovascular conocidos, en particular los factores de riesgo modificables
como son el alto contenido de grasa en la sangre, la tensión arterial
alta, la obesidad y el tabaco. La diabetes por sí misma y un exceso
de glucosa en la sangre actúan como factores de riesgo. Todos los
factores de riesgo deberían ser tratados para obtener las máximas
ventajas a la hora de reducir las enfermedades cardiovasculares. |