La prevención ante todo
Muchas de las complicaciones cardiovasculares pueden prevenirse si
se tratan sistemáticamente los factores de riesgo vascular
que se conocen. Algunos factores de riesgo son fijos, tales como
la edad, el sexo y la herencia genética, pero muchos otros son modificables,
como el alto contenido en grasa de la sangre, la obesidad y el tabaquismo.
La diabetes por sí misma y un alto contenido de glucosa en la sangre
actúan como factores de riesgo. Teniendo en cuenta que los factores
de riesgo pueden darse simultáneamente, deberían ser todos
tratados para obtener las máximas ventajas a la hora de reducir
las enfermedades cardiovasculares.
Colesterol alto
Los altos niveles de colesterol, en particular los de colesterol LDL
(malo) aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. El colesterol
LDL, al circular por los vasos, puede acumularse lentamente en las paredes
de las arterias que llevan la sangre al corazón y al cerebro y provocar
la formación de placas (un depósito espeso y duro) que pueden
atascar dichas arterias: este es el proceso de la arteriosclerosis. La
formación de un coágulo dentro de una arteria que contiene
dicha placa puede bloquear el flujo de sangre y oxígeno hacia el
músculo del corazón, provocando un ataque cardíaco,
o al cerebro, produciendo un derrame cerebral.
Por otra parte, los médicos han determinado que el HDL elimina
el exceso de colesterol de las arterias arterioscleróticas. Por
lo tanto, parece ser que un nivel alto de HDL –también conocido
como colesterol “bueno”- protege contra los ataques del corazón.
Lo contrario también es cierto: un nivel bajo de colesterol
HDL aumenta el riesgo.
¡Controle su colesterol! La
primera línea de tratamiento debería incluir un plan
de comidas sano, ejercicio físico y la reducción del peso
corporal. Consulta con tu médico lo relacionado con la medicación
necesaria.
Hipertensión
La tensión arterial es la fuerza con la que la sangre fluye
contra las paredes de las arterias. La tensión alta es señal
de que el corazón está haciendo un esfuerzo superior a lo
normal, que coloca tanto al corazón como a las arterias bajo una
gran presión que contribuye a aumentar el riesgo de enfermedad cardiaca.
¡Controle su presión sanguínea!
Las directrices consisten en mantener una dieta baja en grasas, reducir
el consumo de sal, dejar de fumar, y limitar beber alcohol. Además
se aconseja hacer ejercicio regularmente, mantener un peso normal, y aprender
a controlar el estrés (en lugar de dejar que él lo controle).
Algunas investigaciones recientes sugieren que el estrés constante
y la presión pueden predisponer a algunos hombres a padecer una
elevación permanente de la tensión arterial con el paso del
tiempo.
Obesidad
La obesidad es un importante indicador previo de diabetes. Y es causa
principal de enfermedades cardiovasculares. La obesidad también
contribuye a elevar la hipertensión, y, por lo tanto, aumenta el
riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. La obesidad se mide a
menudo por el índice de masa corporal (IMC), que sirve para establecer
el peso corporal en relación con la estatura. El IMC es el peso
de una persona en kilos dividido por el cuadrado de su altura en metros
(kg/m2). Este valor depende de la edad y del sexo.
En occidente una persona se considera:
Peso insuficiente menos de 18.5
Normal
18.5-24.9
Con sobrepeso 25.0-29.9
Obesa
30.0-34.9
Gravemente obesa Más de 35
En Asia, los IMCs correspondientes recomendados son:
Con sobrepeso 23.0-24.9
Obesa 25.0-29.9
Gravemente obesa Más de 30
Controle su peso. La meta del tratamiento
es perder peso lenta y consistentemente. Un programa de alimentación
saludable, combinado con una actividad física es la clave para perder
peso. En algunos casos podría sugerirse una dieta muy baja en calorías,
sin embargo se sabe que estas dietas generan complicaciones y deben ser
por lo tanto aprobadas y controladas muy de cerca por un médico.
La medicación puede ayudar a veces, pero tampoco es la solución
total para el control de peso.
Perder peso debería afectar positivamente muchas áreas
de su vida, que incluyen la salud interna general; el bienestar cardíaco,
el físico y la autoestima por nombrar algunas.
Diabetes y alto nivel de azúcar en sangre
La diabetes en sí misma es uno de los factores de riesgo más
importantes de todas las enfermedades cardiovasculares. Además,
cualquier grado de aumento de glucosa en sangre va asociado con un incremento
importante de las enfermedades del corazón. Sin embargo , el Estudio
sobre el Futuro de la Diabetes en el Reino Unido (UK Prospective Diabetes
Study, UKPDS) ha demostrado que un buen control de la glucosa en sangre
puede reducir el riesgo de desarrollar complicaciones microvasculares e
infarto de miocardio en personas con diabetes.
Controle sus niveles de glucosa en sangre con
regularidad. Los datos del UKPDS sugieren que existen ventajas
asociadas con un control más estrecho de la glucosa en sangre
en personas con diabetes. Hubo ventajas concretas al combinar el control
de la glucosa en sangre con el descenso de la presión sanguínea.
Tabaco
Fumar hace que el corazón lata más rápido y aumenta
la presión sanguínea. También hace que se contraigan
los vasos sanguíneos, lo cual reduce el flujo sanguíneo.
Aumenta las probabilidades de que la sangre se coagule contribuyendo al
riesgo de sufrir un ataque al corazón.
Deje de fumar. Cuando una persona
deja de fumar, el riesgo de padecer un ataque al corazón, un derrame
cerebral y otras enfermedades circulatorias desciende. La circulación
de la sangre hacia las manos y los pies mejora. Fumar produce también
varios tipos de cáncer. Cuando un fumador deja el tabaco, el riesgo
de padecer cáncer o enfermedades cardíacas comienza a descender,
y en diez años el riesgo queda reducido al mismo de un no fumador.
¡Nunca es demasiado tarde para dejarlo!
Falta de ejercicio
La vida sedentaria aumenta el riesgo de padecer diabetes, obesidad
y enfermedad cardiaca, independientemente de otros factores de riesgo.
Haga ejercicio con regularidad.
La actividad es esencial para gozar de buena salud. El ejercicio ayuda
a mejorar la forma física, a reducir la grasa corporal, a descender
los niveles de azúcar en sangre y generar energía, confianza
y a elevar el autoestima.
Realice ejercicios que le guste hacer. Camine, monte en bicicleta, arregle
el jardín, baile, juegue ping-pong. La cantidad recomendada son
30 minutos de actividad moderada todos los días. Si pasea durante
10 minutos todos los días en sus ratos libres, estará alcanzando
dicho nivel. No es necesario gastar dinero en una actividad. |