|
EDITORIAL
La prevención de
la diabetes: ¿Una Utopía o algo extraordinario que se puede
lograr?
|
¨Necesito creer que
algo extraordinario es posible¨
(frase de la película “Una mente
brillante”).
|
|
Frecuentemente recibimos información
en la que se nos está repitiendo que la prevalencia de la diabetes
incrementará al doble para el año 2025, lo que quiere decir
que tendremos cerca de 300 millones de personas afectadas. Convivimos con
esta información día y noche, la utilizamos en nuestras charlas
y la traemos en nuestra conversación en todo momento. Pero
no hemos pensado la trascendencia de estos cálculos. Lo preocupante
no es la cifra, que por lo demás es terrible, sino lo que decimos,
como si todo estuviera definido: “los gurús de la epidemiología
de la diabetes lo han predestinado...y ¡así será!”.
¡Me resisto a aceptar esto!, a pensar de que estaremos sentados viendo
cómo suceden las cosas.
Con lo que conocemos actualmente de
las causas y de la historia natural de la diabetes, tenemos ya muchas ideas
acerca de cómo evitar la enfermedad. ¡Sí! Ya sabemos
qué hacer para prevenir la diabetes y sus consecuencias, para lo
cual invito al lector a leer el artículo principal de este periódico.
Pero, ¿cómo hacerlo?; ¿quién debe hacerlo?;
¿cómo luchar contra ese pronóstico?
Indiscutiblemente no será tarea
fácil. En el fondo de todo está el comportamiento irracional
del ser humano que en forma gregaria no le ha permitido ni siquiera acabar
con asuntos tan prioritarios en la conservación de la especie como
son el hambre en el mundo, las guerras, o la preservación del medio
ambiente. Igualmente subyacen los cambios en el estilo de vida del ser
humano el cual se ha vuelto glotón y sedentario (Llama la atención
que mientras unos mueren por falta de alimento, otros adquieren enfermedades
y fallecen por el consumo exagerado de este).
Necesitamos un cambio global de conciencia
y de comportamiento, de todos los hombres y mujeres de este minúsculo
planeta del sistema solar. En primera instancia, este cambio debe hacerse
en aquellos que ejercen el poder político y económico para
que influya en el resto de sus congéneres. Luego, en los que administran
la salud y la educación de nuestros pueblos. Y por último,
en cada uno de nosotros, para que adoptemos una actitud de vida más
de tipo preventivo que curativo.
.
¿Suena a utopía?; ¿parece
ciencia ficción? Sólo déjeme decirle amable lector
que no por difícil que parezca la idea, ésta sea imposible.
HAY
MUCHO POR HACER. ¡COMENCEMOS YA! Con usted mismo, con su familia.
Iván Darío Escobar, MD
Presidente de la Federación
Diabetológica Colombiana
|