|
Dulce
compañera
Querida Diabetes:
Como la primavera llegaste hace 22 años
a mi vida, justamente un 21 de septiembre... con los árboles en
flor del hemisferio sur. Metafóricamente “floreciste” en mi... aunque
en un primer momento la sensación fue haber caído en algún
área de catástrofes, donde la única damnificada era
yo.
Nuestra relación fue difícil
en un principio... y después... también “cada tanto”...
luego fue mejorando con el tiempo hasta llegar a comprendernos y respetarnos
mutuamente.
Parecía una relación AMOR-ODIO,
de la que solamente distaba “UN PASO”... pero lo que si quedó
claro desde un principio es que se produjo un hito en mi historia de vida...
Pilar se vio transformada por ti, y siempre lo repito: GRACIAS A TI
SOY LA QUE SOY .
A través tuyo descubrí que
la vida podía tener otros matices, que yo misma podía siempre
MÁS ... hasta crecí espiritualmente, buscando respuestas
a mis preguntas y acercándome a mis propios límites desde
la ”piel hacia adentro”.
Experimenté... sentí... lloré...
me equivoqué... me seguí equivocando... aprendí...
revertí... compartí... ¡cuántas emociones me
hiciste sentir!
Te adopté como un “Camino”... y
aprendí a preguntarme “Para qué a mi?” en lugar del gastado
“Porqué a mi?”... la primera pregunta me cambió el horizonte
y así pude entender que para algo me había tocado
a mi ser diabética... alguna enseñanza tenía que encontrar
en la vida que me explicara el sentido de ser de mi enfermedad. Y creo
que encontré esa enseñanza.. o al menos puedo decir que sigo
encontrando enseñanzas a través tuyo, pues gracias a ti crecí
interiormente como persona, me sensibilicé con la esencia y el padecimiento
de una enfermedad crónica que afecta a tantas personas en el mundo,
y que marca un camino en cada uno.
Como en toda relación afectiva,
hemos sido amigas, nos hemos peleado y hemos ido cada una por un lado...
hemos sido cómplices (aunque yo siempre llevaba las de perder!!)
y cuando me mentía a mi misma tú siempre aparecías
para recordármelo!... contigo aprendí que solamente YO
PUEDO ocuparme de mi vida... que nadie más lo hará ni
podrá hacerlo... que nuestra buena convivencia parte de un montón
de normas y preceptos que debemos respetar para después poder gozar
de los beneficios.
Dulce compañera, muchas veces la
VIDA
nos encuentra tomando el café juntas, y ella se une a nuestra conversación,
porque la VIDA es nuestra mejor amiga, y JUNTAS formamos
un trío perfecto. Es como si mirándote fijo a tus ojos,
pudiera entender mejor lo que pasa en nuestra AMIGA LA VIDA... sorprendente
¿verdad? Al igual que cuando los que más nos quieren
nos miran a los ojos, son capaces de ver cómo va NUESTRA VIDA
Y NUESTRA DIABETES!!!
Hoy vivo en Caracas, donde todo el año
es “Primavera”... donde pasa el 21 de septiembre sin que lo note... porque
aquí “siempre es primavera”... pero tengo que agradecerte algo más
AMIGA
DIABETES, gracias a ti y a mi amiga la VIDA, han florecido nuevas
flores, nuevos amigos que se van sumando a mi corazón y que aun
sin rostro conocido, muchos ya marcan mi vida y se mezclan en las conversaciones
que entre tú y yo , a veces intercambiamos sentadas tomando café.
SIEMPRE “ESTAS EN MI”... CON CARIÑO
PILAR
| La autora de esta carta es PILAR GIMENO que nació en Argentina,
vivió muchos años en España y actualmente vive en
Caracas, Venezuela. Es diabética tipo 1 desde los 21 años
y casada con un Catalán. Ella tiene una página web y dedica
parte de su tiempo a brindar educación a otros diabéticos.
Gracias Pilar por permitirnos conocer tu visión de la vida y
de la diabetes. |
|