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EDITORIAL
Educación: Piedra angular
de la diabetología
El tema principal de este segundo número de nuestro periódico
DIABETES, CONTROL & PREVENCIÓN es sobre la educación
por varios motivos. El primero, por la sentida muerte de Gladys Rey de
Méndez a quien le dedicamos este número, psicóloga
y coordinadora del programa de educación de la Asociación
Colombiana de Diabetes, uno de los centros de diabetología más
grande del país. Ella dedicó su vida y trabajo a esta asociación,
esforzándose siempre porque la educación fuera el pilar de
la institución. El segundo, es por la importancia que el tema reviste
y que explicaremos a continuación.
Educación se deriva del verbo latino educare, que en sentido
propio vale como cuidar, criar, hacer crecer, alimentar...extraer, sacar
fuera y a la luz lo que está dentro y oculto... Es sacar del hombre
en gérmen, el hombre adulto y perfecto como tal (apartes del la
enciclopedia Espasa).
Bien podrán notar que esta forma de entender la educación
es muy distinta a la que actualmente tenemos: simplemente informar, dar
a conocer algo, o recitar una serie de datos. Quizás serían
más propios verbos como capacitar, formar, ayudar a crecer, o transformar.
Pues en el área de la diabetología la educación
ha tomado un gran vuelo, al puesto que se merece, considerándose
la base o piedra angular del tratamiento integral de las personas con diabetes.
Y es que debemos entender que dar una dieta, decirle a la gente que haga
ejercicio, que tome los medicamentos, y que debe ir a varias valoraciones
médicas en el año, no hace que realice lo que se le dice.
Es parte del tan común fracaso que observamos en el tratamiento
de la diabetes: TENEMOS LAS HERRAMIENTAS PERO LAS PERSONAS NO SABEN O NO
QUIEREN UTILIZARLAS.
DEBEMOS EDUCAR AL DIABÉTICO PARA TRANSFORMARLO EN UNA PERSONA
QUE SE CUIDE DE SÍ MISMA Y QUE SEA ARTÍFICE DE SU PROPIO
DESTINO. Como diríamos comúnmente es chutarle la pelota a
él. Por ejemplo, en la aplicación de la insulina no esperar
cada consulta para que el médico le cambie las dosis, sino brindarle
el conocimiento suficiente para que él sea capaz de hacer sus propios
ajustes en las dosis de insulina.
Muchas veces los pacientes piensan que ir a un taller o sesión
de educación es tiempo perdido; sólo quieren ir al médico
porque el resto es “carreta”. ¡No! Nuestro objetivo es explicarle
a las personas con diabetes y a sus familias que la educación es
parte integral del tratamiento, es el tiempo mejor gastado y lo que se
haga ahora hará la diferencia en el futuro.
A los profesionales de la salud que trabajan en el manejo de pacientes
diabéticos va también un mensaje: debemos prepararnos cada
vez más para educar mejor a nuestros pacientes y a sus familias.
Iván Darió Escobar, MD
Presidente/ Federación Diabetológica Colombiana
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