FEDERACION DIABETOLOGICA COLOMBIANA F.D.C.
MIEMBROS ACTIVOS Y CORPORATIVOS
MEDICOS Y PARAMEDICOS
PACIENTES Y PUBLICO EN GENERAL

Vol 2 Nro 1 Pag 6
EDITORIAL
Educación: piedra angular de la diabetología
TEMA PRINCIPAL
Educación Diabetológica hoy
OBITUARIO
Gladiz Rey de Méndez: Un viaje sin retorno
AUTOCONTROL
¿Cual es el nivel de su hemoglobina glucosilada
COMPLICACIONES
Disfunción eréctil y Diabetes
PIE DIABETICO
Piem sano marcha feliz
VIVENCIAS
Angela Jaramillo acepta el reto
NOTICIAS FDC
Consejo Editorial
Autorizacion de
Publicacion

Vol 1 Nro 1
Vol 2 Nro 1
Vol 2 Nro 2
Vol 2 Nro 3
Vol 2 Nro 4
Vol 3 Nro 1
Vol 3 Nro 2
Vol 3 Nro 3

Junta Directiva
Miembros Corporativos

 
 
 
 

JUNTA DIRECTIVA
NACIONAL

Presidente:
Iván Darío Escobar

Primer Vecepresidente:
Leticia Martinez

Segundo Vicepresidente:
Juan Bernardo Pinzón

Secretario:
Arturo Orduz

Tesorero:
William Kattah

Vocales:
Alejandro Diaz 
Harold Garcia 
Edgar Nessin 
Liliana Orozco 
Federico Uribe
 
 

MIEMBROS
CORPORATIVOS

Abbott 
Aventis 
Bayer 
Eli Lilly 
Euroetika
Johnson & Johnson
Merck Colombia 
Metlen Pharma 
Novartis 
Pfizer 
Roche
Sabro
Scandinavia Roemmers
Smithkline Beecham
 
 

Organo de Difusión de la Federación Diabetológica Colombiana  * Volumen 2 * No 1 * Pág 6 *
Articulo anteriorIndice de ArticulosProxima Pagina
 
PIE DIABÉTICO

Pie sano, marcha feliz 

Por Maria Helena Castro García
Fisioterapeuta – Podóloga
Asociación Colombiana de Diabetes
Bogotá, DC

Use zapatos amplios para que no le salgan callos. El cuidado e higiene rutinario contribuye con el bienestar de la persona.

Los pies son la parte del cuerpo que tiene que soportar el peso de la persona, el cansancio producto de una caminada extenuante, unos zapatos estrechos y muchas veces el descuido de una mala o inadecuada higiene. Además son la puerta de entrada de infecciones si estos sufren heridas, golpes o se les entierra algún elemento. 

En la persona con diabetes el cuidado e higiene rutinario de los pies, el calzar unos zapatos y medias apropiados, y un control adecuado de sus glicemias, le pueden prevenir daños que en su conjunto llamamos “pie diabético”.

A continuación trataremos algo acerca de la función de los pies, de cómo se forman las callosidades que tantos problemas causan y cómo prevenirlas, todo por el bienestar de la persona con diabetes.

El pie
Los pies, como un rompecabezas están compuestos por varias piezas que se interrelacionan y cada una tiene su función determinada. Los huesos, músculos, ligamentos, vasos sanguíneos, fibras nerviosas, grasa y piel, trabajan todas en forma armónica.

Los huesos se encuentran articulados entre sí por una red de músculos, ligamentos y tendones que los cubren y dan movimiento a los pies, de tal manera que éstos se adaptan fácilmente a todo tipo de superficies por donde se desplazan y aseguran el equilibrio estable y permanente. Al momento de caminar se encuentran tres puntos de apoyo que son: la base del primero y quinto dedo, y el talón, lo que permite una marcha normal. Cuando se altera cualquiera de estos puntos la marcha es anormal, inestable y el apoyo para soportar el peso corporal se hace en otras partes  o se recarga hacia un solo punto lo que lleva a la formación de un callo. Por ejemplo,  si usa  zapato de tacón alto el peso de todo el cuerpo lo soportará la base del primer dedo; allí habrá más roce y se formará una callosidad.

Los vasos sanguíneos mantienen todas las estructuras de los pies oxigenadas y le brindan los nutrientes para su vitalidad. Las fibras nerviosas le dan la sensibilidad para poder reaccionar ante las diferentes agresiones.  La grasa y la piel protegen de los daños que se les pueda producir. La grasa está en la planta del pie en forma de cojines los cuales amortiguan y suavizan las fuerzas del peso corporal al caminar.

Los callos
Una callosidad se define como el engrosamiento de la piel en cualquier parte o entre los dedos del pie, producido generalmente por el roce o presión de los zapatos pequeños o inadecuados. Pueden aparecer en otras zonas diferentes a los puntos de apoyo de la marcha. 

Cuando las callosidades se endurecen mucho pueden ser dolorosas, entonces lo que se debe evitar es llegar a esos extremos y acudir periódicamente donde el podólogo o hacerse una higiene rutinaria de los pies para evitar que esto se convierta en un dolor de cabeza.

Articulo anteriorIndice de ArticulosProxima Pagina


¿Qué los causan?
Hay muchas cosas que causan un callo, entre ellas se encuentran las siguientes:
 

  1. Unos zapatos estrechos o unas medias gruesas con costuras abultadas pueden generar fricción; allí aparece un callo como una reacción de protección de la piel.
  2. La mala postura conduce a una descarga de todo el peso del cuerpo en una zona determinada, lo que resulta ineludiblemente en un callo en este lugar.
  3. La deformidad de los huesos del pie que se produce por debilidad muscular o por zapatos estrechos son un terreno abonado para que se formen callos en la piel que cubre esas estructuras. Cuando los dedos se deforman y parecen garras la callosidad se presenta en la parte superior de los mismos.
  4. La mala circulación y la sensibilidad disminuida en los pies de las personas con diabetes hacen que ellos no perciban adecuadamente el roce o la presión que se ejerce sobre ellos; entonces los callos aparecen con frecuencia y la persona los pasa desapercibidos.
  5. Los dolores musculares de espalda o piernas hacen que las personas tomen posiciones inadecuadas, con el fin de evitar el dolor a nivel de los pies cuando camina, ocasionando los callos en las zonas de mayor presión.


Saber qué propicia la aparición de callosidades puede ayudar a la persona a prevenirlas. Para esto a continuación explicaremos qué debe y qué no debe hacerse para evitar problemas.

Lo que debe hacer

  1. Usar un zapato amplio y suave. Cuando vaya en busca de calzado trate de comprarlo en horas de la tarde. Antes de usarlos permanentemente, colóqueselos por períodos cortos cada día hasta que los pies se acostumbren a esos zapatos.
  2. Observe diariamente la planta de los pies con la ayuda de un espejo colocado en el piso; esto con el fin de chequear la aparición de callos o detectar cualquier cuerpo extraño que se introduzca en las mismas.
  3. Friccione con estropajo las zonas ásperas y, al secarse los pies, haga lo mismo con la toalla.
  4. Aplique diariamente crema humectante para suavizar la piel de los pies, excepto en los espacios que están entre los dedos.
  5. Aprenda a tocarlos para que cuando sienta cualquier aspereza o prominencia asista a podología para que le brinden la asesoría y los cuidados que requiere. Si tiene deformaciones en los pies lo más aconsejable es que consulte con el ortopedista.


Qué no debe hacer

  1. Caminar descalzo
  2. Tratar usted mismo los callos. Deje esa labor en manos del podólogo
  3. Usar piedra pómez, lijas y limas (están prohibidas para tratar las callosidades)
  4. Retirar los callos con callicidas (estos le pueden producir ulceraciones)
  5. Utilizar talcos (porque la piel se le reseca). Si usted está acostumbrado a hacerlo es mejor que consulte con el médico o con el podólogo para que lo asesoren acerca de qué es lo que más le conviene.
En sus manos están sus pies.
¡Cuídelos y caminará feliz toda la vida!

 

Articulo anteriorIndice de ArticulosProxima Pagina
 
Federación Diabetológica Colombiana.
 
Editor página WEB
 
WebMaster
fediacol@elsitio.net.co
 
Eric HernandezTriana  MD
 
Leonardo Porras V.
 
FEDERACION DIABETOLOGICA COLOMBIANA F.D.C.
MIEMBROS ACTIVOS Y CORPORATIVOS
MEDICOS Y PARAMEDICOS
PACIENTES Y PUBLICO EN GENERAL