| TEMA PRINCIPAL:
Actividad Física y Diabetes Mellitus tipo 2
Por John Duperly, MD PhD
Médico Internista
y Deportólogo
Fundación Santafé
Bogotá, DC
El ejercicio mejora el control de la diabetes
porque disminuye el azúcar en la sangre, los lípidos, la
presión arterial y la movilidad articular, entre otras.
Desde hace muchos años se conoce
entre los médicos y pacientes el gran beneficio de la reducción
de peso, de la dieta saludable y del ejercicio regular para la prevención
y tratamiento de muchas enfermedades crónicas, en especial para
la diabetes mellitus tipo 2. Adicionalmente, los esfuerzos por entender
desde el punto de vista científico, cómo actúa el
ejercicio en nuestro organismo, han brindado gran cantidad de información
valiosa al respecto.
En cuanto a la prevención, se han
publicado varios trabajos recientes que han demostrado cómo
los grupos de personas físicamente más activas y con mejor
condición física tienen menor riesgo de desarrollar diabetes
tipo 2 en los próximos años. Estos hallazgos son especialmente
llamativos en personas consideradas de alto riesgo como son los obesos,
hipertensos o familiares de personas con diabetes.
Aún en comparación con medicamentos
modernos, la modificación del estilo de vida ha logrado demostrar
su poder preventivo para esta enfermedad. Esta consideración tiene
consecuencias de gran impacto en la salud pública, pues permitiría
ahorrar gran cantidad de recursos y de complicaciones si pudiéramos
mejorar nuestra forma de comer y de movernos. En últimas se trata
de cambios sensatos, no exagerados que buscan reestablecer el equilibrio
de energía entre lo que entra al cuerpo (comida) y lo que sale (metabolismo
en reposo + ejercicio).
Una vez se ha realizado el diagnóstico
de diabetes mellitus tipo 2, también existen grandes beneficios
aportados por el ejercicio. Es muy probable que para ese momento la reserva
de insulina en el páncreas no alcance para controlar la glicemia
en sangre, razón por la cual utilizamos medicamentos orales o Insulina
para lograr un control satisfactorio. Afortunadamente, también existe
clara evidencia sobre el efecto del ejercicio en estos pacientes. La mayoría
de los pacientes logran mejorar progresivamente su capacidad física
y calidad de vida, lo que a su vez mejora el control del peso, de la glicemia,
del colesterol, de los triglicéridos, así como también
de la presión arterial. Incluso es posible reducir las dosis de
algunos medicamentos como resultado de un programa bien orientado de actividad
física regular.
El ejercicio logra estos efectos
a través de múltiples mecanismos,...  |