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Por:
Gustavo Márquez Salom. MD, FACP (Hon).
Presidente de la Asociación Colombiana de Medicina Interna
Miembro de número de la Federación Diabetológica Colombiana
Corozal, Sucre
El
pie diabético es el resultado de varias complicaciones de la diabetes
mellitus. Casi siempre existe un daño del sistema nervioso periférico del
cual depende la sensibilidad y la función muscular, que hace insensible al
pie y al mismo tiempo lo deforma; ocurre en las piernas y pies en más de un
30% de los diabéticos y suele acompañarse de enfermedad arterial,
aproximadamente en igual proporción. Cuando aparece la úlcera, muchas veces
sobreviene la infección y puede verse comprometida la vida del paciente. Es
comprensible que siendo el pie diabético el resultado de varias
complicaciones, su manejo se vuelva complejo y requiera de la intervención de
un equipo de profesionales bien entrenados que atiendan en forma coordinada la
problemática neuropática, arterial, ortopédica e infecciosa y los aspectos
nutricionales, psicosociales, educativos, ocupacionales y de rehabilitación.
Estos
especialistas en diferentes ramas del conocimiento conformarán equipos
multidisciplinarios de atención que lograrán reducir sustancialmente el número
de amputaciones y la gravedad de la discapacidad entre un 50 y 80%. Sin
embargo, los integrantes de este equipo deben tener entrenamiento específico
en pie diabético y una visión conceptual panorámica uniforme para poder
comprenderse y utilizar las técnicas para diagnóstico y tratamiento con la
mayor racionalidad. Igualmente deben interactuar en forma coordinada y
complementaria para lograr un resultado más favorable.
El
equipo multidisciplinario establecido debe desenvolverse dentro de protocolos
o guías de manejo y debe disponer de la tecnología adecuada para resolver
los diferentes problemas y que permitan tomar la mejor decisión posible. En
Colombia son muy escasos los equipos multidisciplinarios para manejar el pie
diabético, pero igual ocurre en la mayoría de los países.
Las
guías que estamos empeñados en difundir corresponden a un esfuerzo
internacional de expertos que elaboraron el Consenso Internacional de Pie diabético
y que se reúnen a partir de 1999, con el propósito de ampliarlo y
actualizarlo. Estas guías ayudan a la formación educativa de médicos y
propenden por su aplicación por los equipos multidisciplinarios de atención.
Una
vez que una persona con pie diabético presenta una ulceración éste debe ser
atendido por el equipo y si no existe, debe acudir a un experto que pueda
manejar la situación. Las personas con diabetes cuando acuden a consulta
deben descubrirse los pies y pedirle a sus médicos que se los examinen. La
revisión debe ser exhaustiva y permitir una graduación o estratificación
del riesgo del pie diabético. Cuando queda definido el
grado de riesgo, se podrá decidir la frecuencia del examen, del
seguimiento y del nivel de complejidad para manejarlo adecuadamente. Muchas
Empresas Prestadoras de Salud en Colombia desconocen la existencia y necesidad
de equipos multidisciplinarios y no dejan a los pacientes de mayor riesgo en
las manos de especialistas expertos con la creencia de que cualquier médico
puede atender en forma idónea la situación y que en cualquier lugar,
independiente de su infraestructura, el resultado será similar. Recientemente
viví la experiencia de una persona con pie diabético a punto de amputación,
con varias zonas de gangrena e infección amenazante para la vida y una vez
practicamos la cirugía inicial sin amputación, la EPS conminó a esta
persona a trasladarse a un Hospital de
crónicos, primando el criterio de duración del padecimiento, lo cual nos
resistimos a aceptar. Los familiares tuvieron que hacer presión sindical que
favoreció la prórroga del traslado al menos por 30 días. Así ocurre cuando
se desconoce mucho sobre el pie diabético. Las Asociaciones Científicas que
procuramos el conocimiento y el cuidado de la diabetes y sus complicaciones,
seguiremos educando a los médicos y tratando de crear una conciencia y mayor
conocimiento frente al pie diabético pero desearíamos que las personas con
diabetes se enteraran de la importancia de una atención eficaz y solicitaran
de las EPS un servicio calificado, sustentado por profesionales entrenados,
con infraestructura apropiada
y que se desenvuelvan dentro de Guías de Consenso Internacionales
desarrolladas por los mejores expertos.
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