Arturo Orduz L. MD
Médico Diabetólogo , Policía
Nacional.
Secretario Ejecutivo Federación
Diabetológica Colombiana.
Bogotá D.C.
La hipoglicemia se define desde el punto
de vista MEDICO como la disminución del azúcar
en la sangre por debajo de 40 mg por decilitro, tomado a cualquier hora
del día, generalmente debido a que la persona con DIABETES omite
alguna alimentación del día, se aplica mas insulina de la
indicada, toma mas medicamento hipoglicemiante del formulado por ejemplo
euglucon o realiza ejercicio excesivo.
Se presenta con síntomas característicos
como mareos, debilidad, mucha sudoración, palpitaciones, temblores,
ansiedad, visión borrosa, dolor de cabeza, irritabilidad y una sensación
de malestar generalizado.
Quizás si el paciente se toma en
este momento su azúcar con un glucometro, su nivel será muy
bajo y solo con tomar algún alimento con azúcar de absorción
rápida como azúcar común, gaseosa no dietética,
un bocadillo, leche condensada o postre con azúcar, sus niveles
en sangre se normalizaran en forma inmediata y los síntomas también
desaparecerán.
En ocasiones puede ser una situación
grave, que haga que el diabético pierda el conocimiento, entre en
estado de coma o que convulsione debido a la falta de azúcar en
el cerebro y en casos fatales puede fallecer por falta de asistencia medica.
Es por esto que ante cualquier caso parecido,
siempre debe pensarse en que la persona afectada tenga hipoglicemia y deba
ser atendida en un centro hospitalario.
Desde el punto de vista POPULAR,
la “hipoglicemia” es definida por las personas como la presencia de mareos
frecuentes asociados a sudoración, palpitaciones, sensación
de ahogo, temblor y debilidad, más frecuentes en mujeres entre los
15 y los 25 años en donde existe un gran componente ansioso, que
en alguna oportunidad un medico las diagnostico como personas con hipoglicemia,
que fueron remitidas a una nutricionista quien formulo una dieta libre
de harinas y azucares el cual ha llevado la paciente con mucho juicio por
algunos meses o años. Estas personas generalmente son delgadas,
cambian bruscamente su modo de vivir pues pasan del colegio a la
universidad, su vida sentimental comienza, al igual que sus amistades,
chocan permanentemente con sus padres y hermanos pues tienen una personalidad
mas definida, conocen el sexo, las drogas o comienzan a trabajar, a recibir
sueldo y a ser mas independientes. Toda esta carga psicológica hace
que estas personas tengan liberación aumentada de hormonas especialmente
por parte de una glándula que se encuentra exactamente encima de
los riñones y que producen adrenalina el cual es la hormona de la
ACCION. Su liberación aguda genera en los pacientes malestares que
los médicos llamamos adrenegicos y que se caracterizan por
síntomas muy parecidos a la hipoglicemia de los diabéticos.
Debemos también saber que cuando
todas las personas SANAS se realizan glicemias en ayunas y dos horas
después del desayuno (o una carga de azúcar) es normal que
el segundo resultado de mas alto, igual o más bajo que el primero.
Esto depende de la respuesta metabólica de cada ser humano a la
ingestión de alimentos.
El azúcar normal oscila entre 70
y 110 en ayunas y 60 y 140 después del desayuno, almuerzo y comida;
lo cual significa que cada vez que consumimos alimento, en forma inmediata
el páncreas produce la hormona llamada insulina, que tiene la función
de metabolizar los carbohidratos, las grasas y las proteinas. La insulina
se secreta en forma variable de un individuo a otro y de esta respuesta
dependen las glicemias después de comidas.
Es frecuente también que las personas
luego de ingerir alimentos ricos en carbohidratos presente cierto “mareo”,
o dolor de cabeza el cual es pasajero, y se soluciona disminuyendo la carga
de harinas y azucares en las comidas.
Sin embargo aunque es raro y poco frecuente
existen casos de personas que tienen glicemias en ayunas menores al valor
normal y a veces con síntomas de hipoglicemia sin ser diabéticos.
Estas personas deben asistir a un centro especializado para el estudio
de su problema.
Es importante si embargo recalcar en la
importancia de pedir siempre la opinión de su medico al respecto
y en caso de duda acudir a un centro especializado en el tema.